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martes, 20 de febrero de 2018

Algún día.



La verdad es que espero que algún día el personal se dé cuenta de lo que está pasando estos meses, años diría yo, en ese país llamado España.
Espero que algún día sea más importante que tu Presidente del Gobierno te diga que tienes que ahorrar si quieres que tu hij@ vaya a la universidad y que te vayas preparando un buen plan de pensiones, que el paradero de la ejemplar Anna Gabriel.
Espero que algún día, alguien se pregunte qué ideales tiene el nuevo partido estrella de la derecha española antes de seguir aplaudiendo declaraciones banales de su lideresa en Catalunya, sólo porque hostiga a los malvados independentistas.
La verdad es que creo cada día más que aquí vale todo… vale que Urdangarin se pasee por Ginebra con los sobrinos del Rey (preparado pero no elegido) y que un rapero entre en la cárcel por la letra de una de sus canciones por ser un poco irreverente.
Supongo que todos estáis contentos con esta sociedad, supongo que os parece normal pagar más impuestos como proletarios de los que paga la gran banca desde que se inició la crisis (que son 0).
A mí esta sociedad me apena y me entristece, cada día menos, porque cada día me importa menos. Si vosotros no lucháis por vuestros hijos, tendré que dejar de pelear yo.
Lleváis dos días divagando si Marta Sánchez os ha compuesto la letra del himno que siempre deseasteis… lleváis meses manifestándoos por la unidad de España cuando no habéis estado al este de Zaragoza en vuestra vida.
No me vale decir que siempre me quedo en los detalles, no me vale porque los detalles siempre vuelcan hacia el mismo sitio.
 A ver si al final van a convertir España en Venezuela. Ahorrad, que lo de las pensiones y lo de la universidad pública es menos importante… El “Gibraltar Español” de este verano os está quedando un poco largo. Fabuloso.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Negacionistas.



Existe una especie de virus que se está expandiendo por la “piel de toro”, de forma irrefrenable. No sufráis, no es nada mortífero, es un virus del pensamiento, o mejor dicho, de la percepción de la realidad en la que vivimos.
Pensaba yo que sólo afectaba a ciertos políticos, de esos que salen por la tele y de un modo más virulento a los que gobiernan, pero estos días me doy cuenta que está mucho más extendido en la ciudadanía de lo que esperaba.
Es el “negacionismo”, pero nada que ver con el holocausto o el cambio climático. Mientras en la radio escuchas anuncios que te preguntan si “ves una pista de padel como una sala de reuniones, eres de los nuestros”, como adalid del mundo yuppie que todo el mundo ansía, hay gente que lo pasa realmente mal, pero el virus impide constatarlo.

Los negacionistas te dicen que estás equivocado, que tenía que haber visto cómo estaban las terrazas de no sé qué pueblo costero de Cádiz en verano y que todos sus conocidos van como un tiro, mucho mejor que antes de la crisis (milagro achacado al Gobierno de la derecha en muchas ocasiones), sí, claro, todos los conocidos con los que ellos se quieren comparar, por supuesto.
Ellos, al igual que dice su líder en el Congreso, hablan de los millones de turistas que vienen porque no pueden imaginar ningún lugar mejor e incluso los más avispados de los números de crecimiento de la economía… 
Los negacionistas no se creen los índices de pobreza infantil que nos colocan a la cola de Europa, la gente en riesgo de exclusión social, ni siquiera conocen a ninguno de esos parados que llevan años sin recibir ninguna prestación. No ven el aumento de la desigualdad económica de España, las barriadas de las grandes ciudades, no suelen conocer la dura España rural, e incluso te negarán la incesante diáspora de talento español hacia fuera de nuestras fronteras.
Afortunadamente este virus no es estrictamente malo, ayuda a explicar muchas cosas, como por ejemplo los millones de votos a la derecha, e incluso que algunos discursos como que nos podemos convertir en Venezuela si no gobiernan ellos sea factible. La vacuna no es muy cara, pero difícil de aplicar. El paciente no suele estar quieto cuando se le tienen que aplicar dosis de realidad, avisen cuando se encuentren alguno. Es altamente contagioso.